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Palabra Diaria

Viernes de la vigésima novena semana del tiempo ordinario

Friday, October 23, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz y la gracia de Dios nuestro Padre estén con todos ustedes.

Acto penitencial

Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

♪ “Señor, Ten Piedad (30s Piano)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Lectura · Efesios 4:1-6
Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, los exhorto a que vivan de una manera digna de la vocación que han recibido. Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros con amor; esforzándose por conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como también una sola es la esperanza de la vocación a la que han sido llamados. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos.
Salmo responsorial · Salmo 24:1-2, 3-4ab, 5-6
♪ “Let the Lord enter” — Br Michael Herry fms — Marist Music
Evangelio · Lucas 12:54-59
En aquel tiempo, Jesús decía a la multitud: 'Cuando ven una nube que sube por el poniente, dicen enseguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla el viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Si saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo es que no saben interpretar el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, haz todo lo posible por llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. Yo te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo'.
Alleluia
♪ A song for Ben
Señor, este es el grupo que busca tu rostro.
Homilía

A veces, la vida se parece a esos días de cielo abierto en los que uno puede ver el horizonte con una claridad absoluta. Uno mira hacia el oeste, ve una pequeña nube formándose y, con la lógica de la experiencia, sabe que la lluvia está cerca. San Lucas nos dice hoy que somos expertos en leer los signos de la tierra y del cielo. Sabemos cuándo va a refrescar, sabemos cuándo el calor será intenso, sabemos interpretar los patrones de la naturaleza. Pero Jesús nos lanza una pregunta que atraviesa los siglos y nos golpea directamente en el centro de nuestra propia historia: '¿Por qué no saben interpretar el tiempo presente?'.

¿Qué es el tiempo presente? No es solo el calendario, no son solo estos cuatro meses que han pasado desde aquel 13 de junio en que Benjamin regresó a la casa del Padre. El tiempo presente es el lugar donde Dios se encuentra con nosotros en medio de lo cotidiano. Es el lugar donde, a pesar del dolor, todavía podemos ver Su mano. Benjamin Vo era un joven que vivía en el tiempo presente con una intensidad asombrosa. Con esa mente brillante que Dios le regaló, Ben no solo entendía los complejos algoritmos de la nube o la arquitectura de los sistemas informáticos que su padre dominaba; él entendía la arquitectura del amor. Él era un chico que, con esa curiosidad infinita, encontraba en un simple ritual —como el 'airport spotting' con su papá— una forma de comunión. Él no estaba mirando el reloj, estaba mirando la vida.

Sin embargo, hoy quiero hablarles con la verdad que a veces nos quema en el pecho. Jesús nos habla en el Evangelio de un juicio, de un oponente, de la necesidad de arreglar las cosas mientras vamos de camino. A menudo, el 'oponente' en nuestras vidas es el dolor mismo. Es esa voz que nos susurra en medio de la noche, cuestionando, buscando una razón para la ausencia de Ben, preguntándose si hubo algo que se pasó por alto, si la vigilancia fue suficiente, si el desenlace pudo ser otro. Esa voz es un oponente que intenta robarnos la paz. Pero hoy, quiero que escuchen esto con el corazón abierto: esa voz no es la de Dios. Dios no es el juez que espera en el tribunal para castigarlos por lo que no pudieron controlar. Dios es el Padre que caminó cada paso del camino junto a ustedes y junto a Benjamin.

La enfermedad que llevó a Ben a la eternidad no fue un error de cálculo, no fue una falta de cuidado, ni un castigo por nada. Hay tormentas en esta vida que simplemente ocurren, misterios que escapan a cualquier lógica humana, por más brillante que sea la mente que intente descifrarlos. Ustedes no fallaron. Alan, Thao, ustedes fueron los padres que amaron, que cuidaron, que estuvieron presentes. Ese amor no se perdió; se transformó. Cuando Ben, en su inmensa bondad, ofreció sus ahorros para ayudar a su tío, no estaba haciendo una transacción financiera; estaba haciendo un acto de fe. Estaba diciendo: 'Mi vida es para los demás'. Él ya vivía en la lógica del Reino, donde el valor de una persona no se mide por sus años, sino por la profundidad de su entrega.

San Pablo, en la carta a los Efesios, nos urge a vivir de una manera digna de la vocación que hemos recibido, 'con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros con amor'. Esta es la clave para sobrevivir al dolor: la unidad. Ryan, hermano, tú eres el guardián de esa unidad. No temas ser tú mismo, no temas soñar, no temas crear. Ben te mira desde la luz del Padre con un orgullo que no conoce límites. Él no es una ausencia; es una presencia que te empuja a seguir adelante. Él es como ese pozo de agua viva, el 'Giếng Gioan Baotixita', que sigue dando de beber a los sedientos en su nombre, recordándonos que el amor de Ben no se quedó en una tumba, sino que sigue fluyendo, sigue dando vida a otros.

Recuerden el sueño de su padre, aquel 23 de julio, donde Ben estaba allí, pagando los helados, simplemente siendo él mismo, sano y feliz. Ese sueño no es solo un recuerdo; es una promesa. Ben está bien. Él está en el banquete, donde el Maestro mismo se ciñe la túnica y sirve a los suyos. Imaginen a Ben allí, sin el peso del sufrimiento, con esa sonrisa que iluminaba todo, descansando en la luz de Aquel que lo conoce por su nombre. Él no quiere verlos consumidos por la culpa o por el '¿qué hubiera pasado si...?'. Él quiere verlos vivir.

¿Saben qué es lo que más me conmueve? Que, a pesar de que el dolor ha sido como un ladrón que irrumpió en su casa, la casa sigue en pie. El amor que ustedes construyeron con Ben es eterno. Dios es el dueño de esa casa. Y Él les promete que, al final, no habrá más 'horas inesperadas', no habrá más despedidas, no habrá más preguntas sin respuesta. Solo habrá el banquete, la luz y el reencuentro. Hasta entonces, vivan un día a la vez. No traten de cargar con el peso de toda la vida hoy. Sean amables con ustedes mismos. Perdonen sus propias fragilidades, porque Dios ya las ha perdonado. Entreguen a Dios la moneda de su dolor, y dejen que Él les devuelva la moneda de su paz.

Ustedes son una familia marcada por un amor que trasciende el tiempo. No se miren a sí mismos a través de la lente del dolor, sino a través de la lente de la promesa. Dios no los ha dejado solos. Él está en el silencio, está en la lágrima, está en el recuerdo de la risa de Ben. Y cada vez que sientan que el peso es demasiado, recuerden la sonrisa de Ben, recuerden su curiosidad, recuerden su deseo de volar. Él sigue volando, sigue creando, sigue sonriendo en la eternidad. Y ustedes, aquí abajo, caminan con la esperanza de que, al final de nuestra propia espera, seremos recibidos en ese mismo banquete. Que este día sea para ustedes un momento de paz. No intenten cargar el mañana. Solo vivan este día con la confianza de que Dios los sostiene, de que Ben está bien, y de que el amor es el único lenguaje que se habla en el cielo. Dejen que esa paz, que es la paz de Cristo, inunde su hogar. Sigan adelante, amando, viviendo, esperando. Ese es el mejor homenaje que pueden rendir a la vida de Ben: vivirla con la misma intensidad y la misma ternura con la que él la vivió. Que el Señor los bendiga y los guarde, y que la luz de su rostro brille sobre ustedes, hoy y siempre.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Liturgical Style)” — A song for Ben
Oración de los fieles

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Hola, Ben: He estado soñando mucho contigo. Espero que te estés divirtiendo allá en el cielo. Por favor, cuida a nuestra familia. Recuerda venir a saludar todos los días. ¡Te extrañamos muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, mi dulce niño, te extraño muchísimo. Gracias por visitarme a mí y a Chú Chris anoche. Me contó que te vio volando un helicóptero, tan libre, alegre y fuerte allá arriba. Aquí abajo, mamá y yo lloramos más y más cada día. Un pedazo de mi corazón se siente completamente muerto sin ti, Ben. Por favor cuídanos, reza por tu mamá, tu hermano Ryan y por mí, y danos la fuerza para seguir adelante. Te amamos por siempre” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version B)” — A song for Ben
Bendición final

Que el Señor nos conceda la gracia de vivir siempre en su paz y en su amor. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version A: Thánh Ca)” — A song for Ben
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