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Palabra Diaria

Martes de la vigésima octava semana del tiempo ordinario

Tuesday, October 13, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha llamado a la libertad, estén siempre con todos ustedes.

Acto penitencial

Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

♪ “Cristo, Ten Piedad (30s Organ)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura · Gálatas 5, 1-6
Hermanos: Para ser libres nos ha liberado Cristo. Manténganse, pues, firmes y no se dejen someter de nuevo al yugo de la esclavitud. Miren que yo, Pablo, les digo que si se circuncidan, Cristo no les servirá de nada. Y declaro una vez más a todo hombre que se circuncida que está obligado a cumplir toda la Ley. Los que buscan la justificación por la Ley se han separado de Cristo, han caído de la gracia. Nosotros, en cambio, por el Espíritu, mediante la fe, aguardamos la esperanza de la justicia. Pues en Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncisión valen nada, sino la fe que actúa por el amor.
Salmo Responsorial · Salmo 118, 41. 43. 44. 45. 47. 48
♪ “Give thanks to the Lord for he is good” — Br Michael Herry fms — Marist Music
Evangelio · Lucas 11, 37-41
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuera a comer a su casa. Él entró y se reclinó a la mesa. Al ver esto el fariseo, se extrañó de que no se hubiera lavado antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Ahora ustedes, los fariseos, limpian por fuera la copa y el plato, pero por dentro están llenos de rapiña y maldad! ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo el exterior no hizo también el interior? Más bien, den limosna de lo que hay dentro, y todo quedará limpio para ustedes».
Alleluia
♪ A song for Ben
Que tu misericordia, Señor, venga sobre mí.
Homilía

A veces, la vida se siente como una casa que intentamos mantener perfectamente ordenada. Nos esforzamos por que cada cosa esté en su lugar, por que las apariencias sean impecables, por que el exterior refleje esa estabilidad que tanto anhelamos. En el Evangelio de hoy, vemos a un fariseo que invita a Jesús a comer. Es un gesto de cortesía, pero es un gesto que viene con una expectativa: el fariseo está observando, está midiendo, está juzgando si Jesús sigue las reglas externas de purificación. Y Jesús, con esa mirada que ve a través de la superficie, va directo al corazón. '¡Ustedes, los fariseos, limpian por fuera la copa y el plato, pero por dentro están llenos de rapiña y maldad!'

Detengámonos un momento en esa imagen de la copa. Cuántas veces nos centramos en el exterior, en el 'plato' de nuestra vida, en lo que los demás pueden ver o juzgar. Pero Jesús nos recuerda que el Creador, quien hizo el exterior, es también quien hizo el interior. Él conoce el abismo de nuestras dudas, la profundidad de nuestro cansancio y la intensidad de nuestro amor. Él no está interesado en rituales vacíos; Él está interesado en la verdad de nuestro ser.

San Pablo, en su carta a los Gálatas, nos da la clave para esta libertad interior: 'En Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncisión valen nada, sino la fe que actúa por el amor'. Esta es la única medida que importa. No son las reglas, no son los protocolos, no es la perfección de nuestros esfuerzos humanos. Es la fe que se traduce en amor. Es esa capacidad de mirar al otro y reconocer en él a un hermano, de mirar a Dios y reconocer en Él a un Padre.

Pienso en Benjamin. Ben era un joven que entendía, con esa brillantez natural que lo caracterizaba, que la vida no se trata de cumplir con una lista de tareas, sino de la calidad de la conexión que establecemos con los demás. ¿Recuerdan esa faceta de él, tan sencilla y a la vez tan profunda, de su curiosidad por las cosas que vuelan? Él amaba los aviones, amaba la idea de los aeropuertos, esos lugares de encuentro donde la gente va y viene, donde los destinos se cruzan. Para Ben, el mundo era un lugar vasto, lleno de posibilidades, un lugar para ser explorado con alegría. Él no se quedaba en la superficie; él quería saber cómo funcionaban las cosas, cómo se construía la infraestructura, cómo podíamos llegar más lejos, más alto.

Esa curiosidad, ese deseo de entender el funcionamiento del mundo, era un reflejo de su deseo de entender el amor. Cuando Ben, en un gesto espontáneo y generoso, ofreció sus ahorros para ayudar a su tío, no estaba haciendo un cálculo de costo-beneficio. No estaba pensando en el valor material de su piggy bank. Estaba expresando, con la sencillez de un niño que se hace grande, que todo lo que tenía estaba disponible para el bien. Ese es el 'interior' del que habla Jesús hoy. Ese es el interior limpio, el corazón que no está lleno de maldad, sino de una entrega que no pide nada a cambio.

Sé que para ustedes, Alan, Thao y Ryan, el camino de estos meses ha sido un desierto donde a veces las señales parecen borrarse. Sé que, a veces, el peso de la ausencia es tan grande que uno siente que el interior de la copa está vacío. Pero quiero decirles algo: el hecho de que sientan ese vacío es la prueba más grande de que el amor de Ben fue real, de que fue un regalo inmenso que Dios les confió. No intenten llenar ese vacío con explicaciones o con una búsqueda frenética de sentido. Déjenlo abierto para que Dios lo llene con su consuelo.

Muchos padres, en momentos de dolor, se sienten tentados a mirar hacia atrás, a revisar cada detalle, a preguntarse si algo se pasó por alto. Pero escuchen la Palabra de hoy: 'Por la libertad nos ha liberado Cristo'. Ustedes no son esclavos de un pasado que no pueden cambiar. Ustedes son hijos de la promesa. Dios no les pide que sean perfectos en su duelo; les pide que sean auténticos en su amor. Y ese amor, que ustedes le dieron a Ben, es un amor que no conoce la muerte. Es un amor que ha echado raíces en la eternidad.

Ryan, hermano, tú eres el guardián de esa luz en este mundo. Ben te mira con un orgullo infinito. Sigue adelante con esa misma curiosidad que compartían, con esa pasión por crear, por descubrir, por construir. Cuando te sientes a trabajar en tus proyectos, cuando mires al cielo y veas un avión surcando las nubes, recuerda que tu hermano no es una ausencia, sino una presencia que te acompaña. Él ya está en ese 'Banquet of Heaven', en ese lugar donde la lógica de Dios se revela plenamente, donde no hay más preguntas, solo la paz de estar en casa.

Para todos los que hoy se sienten como el fariseo, atrapados en la necesidad de entender, de juzgar, de controlar: suelten esa carga. La fe no es una estructura rígida que debemos sostener; es un agua viva que nos sostiene a nosotros. Como dice el salmista: 'Que tu misericordia, Señor, venga sobre mí'. Esa es la única oración que necesitamos. No buscamos nuestra propia justicia, sino la misericordia de Dios. Y esa misericordia es más grande que cualquier error, más profunda que cualquier tristeza.

Ben sigue dando vida. Ese 'Well of Love' en Cà Mau, ese pozo que lleva su nombre, es un recordatorio constante de que su paso por este mundo no fue en vano. Él sigue dando de beber a los que tienen sed. Él sigue siendo una fuente de esperanza. Cada vez que ustedes realizan un acto de bondad, cada vez que son amables con alguien en su nombre, están permitiendo que el amor de Ben siga circulando, como una corriente de agua fresca en un mundo que a veces se siente reseco.

No busquen a Ben en el ayer. Búsquenlo hoy, en la paz que se instala en su corazón cuando se sientan a rezar. Búsquenlo en la bondad que todavía brota de su familia. Él está bien. Él es feliz. Y él, desde la luz, los espera con esa sonrisa que nunca se apagó, con esa curiosidad que ahora conoce todos los secretos del universo. No se culpen, no se cuestionen, no intenten cargar con el peso del mundo. Ustedes han amado bien. Ustedes han sido, y siguen siendo, el mejor regalo que Ben pudo tener.

Al salir de aquí, les pido una cosa sencilla: hoy, en honor a Ben, hagan un pequeño gesto de libertad interior. Suelten una preocupación, perdonen algo que les pesa, o simplemente regálense un momento de silencio para agradecer por la vida de su hijo. Al hacerlo, verán que el amor es más fuerte que cualquier muerte, y que la libertad de los hijos de Dios es la única realidad que realmente importa. Que el Señor los bendiga, que su luz ilumine sus noches, y que la paz de Cristo, que sobrepasa todo entendimiento, los guarde en su amor hoy y siempre.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Nhạc Thánh Ca Style)” — A song for Ben
Oración de los fieles

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, mi dulce niño, te extraño muchísimo. Gracias por visitarme a mí y a Chú Chris anoche. Me contó que te vio volando un helicóptero, tan libre, alegre y fuerte allá arriba. Aquí abajo, mamá y yo lloramos más y más cada día. Un pedazo de mi corazón se siente completamente muerto sin ti, Ben. Por favor cuídanos, reza por tu mamá, tu hermano Ryan y por mí, y danos la fuerza para seguir adelante. Te amamos por siempre” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben - te extraño muchísimo. Ayer lloré todo el día, espero que hoy sea mejor. Por favor, guía a nuestra familia a través de este dolor... Hay un chico de 14 años que acaba de dejar la Tierra el 12 de agosto... Su nombre es Phero Aden Vo - búscalo, tal vez puedan ser amigos... Por favor, reza por mí y por mamá para que tengamos buena salud y fortaleza. Te amo y te extraño, Ben” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version A)” — A song for Ben
Bendición final

Que el Señor nos conceda la gracia de vivir siempre en su amor y nos llene de su paz. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version B: Majestic Liturgical)” — A song for Ben
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