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Palabra Diaria

Lunes de la vigésima sexta semana del tiempo ordinario

Monday, September 28, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz de nuestro Señor Jesucristo, que nos acoge a todos como hijos amados, esté con ustedes.

Acto penitencial

Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.

♪ “Señor, Ten Piedad (30s Piano)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura · Job 1:6-22
Un día en que los hijos de Dios fueron a presentarse ante el Señor, también Satanás se presentó entre ellos. El Señor le preguntó: «¿De dónde vienes?». Satanás respondió: «De recorrer la tierra y pasearme por ella». El Señor le dijo: «¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra: es un hombre íntegro y recto, que teme a Dios y se aparta del mal». Satanás respondió al Señor: «¿Es que Job teme a Dios de balde? ¿Acaso no lo has protegido a él, a su casa y a todas sus posesiones? Has bendecido el trabajo de sus manos y su ganado se ha extendido por el país. Pero extiende tu mano y toca todo lo que tiene, y verás cómo te maldice en tu propia cara». El Señor dijo a Satanás: «Está bien, todo lo que tiene está en tu poder; solo no pongas tu mano sobre él». Y Satanás salió de la presencia del Señor. Un día, mientras sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano mayor, llegó un mensajero a Job y le dijo: «Los bueyes araban y las burras pastaban a su lado, cuando los sabeos cayeron sobre ellos y se los llevaron, pasando a cuchillo a los criados; yo solo pude escapar para contártelo». Mientras este hablaba, llegó otro y dijo: «Fuego de Dios cayó del cielo, quemó a las ovejas y a los criados, y los consumió; yo solo pude escapar para contártelo». Mientras este hablaba, llegó otro y dijo: «Los caldeos formaron tres columnas, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron, pasando a cuchillo a los criados; yo solo pude escapar para contártelo». Mientras este hablaba, llegó otro y dijo: «Tus hijos y tus hijas comían y bebían vino en casa de su hermano mayor, cuando de pronto un viento fuerte vino del desierto y sacudió los cuatro ángulos de la casa, que se desplomó sobre los jóvenes y murieron; yo solo pude escapar para contártelo». Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rapó la cabeza y, postrándose en tierra, dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor». En todo esto no pecó Job ni pronunció palabra alguna contra Dios.
Salmo Responsorial · Salmo 17:1bcd, 2-3, 6-7
♪ “Psalm 17: Shadow of Your Wings (Version B)” — A psalm for Ben
Evangelio · Lucas 9:46-50
En aquel tiempo, surgió una discusión entre los discípulos sobre quién sería el más importante. Jesús, dándose cuenta de lo que pensaban, tomó a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Porque el más pequeño de entre todos ustedes, ese es el más grande». Juan intervino y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros». Jesús le respondió: «No se lo impidan, pues el que no está contra ustedes, está a favor de ustedes».
Alleluia
♪ A song for Ben
Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.
Homilía

A veces, la vida se nos presenta con la precisión de un código perfecto. Benjamin Vo, nuestro querido Ben, era un joven que entendía esto mejor que nadie. Él encontraba una paz profunda en la lógica de las matemáticas, en la estructura de una red, en la armonía de un sistema que funciona como debe. Él sabía que, si se escribía la línea correcta, el resultado sería claro. Pero hoy, la Palabra de Dios nos lanza a un terreno donde la lógica humana se detiene y comienza el misterio. Hoy, nos encontramos con Job.

Imaginen la escena: Job, un hombre justo, un hombre que no buscaba mal alguno, lo pierde todo en un instante. No es una pérdida gradual; es una tormenta que arrasa con sus bienes, con sus hijos, con todo lo que sostenía su vida terrenal. Y Job, en su desnudez, en su dolor absoluto, dice algo que nos estremece: «El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor». ¿Cómo es posible? ¿Cómo puede un corazón humano, destrozado por la ausencia, pronunciar una bendición?

Alan, Thao, Ryan… sé que en estos meses, desde aquel junio que cambió sus vidas, han caminado por ese mismo desierto. Sé que han buscado explicaciones en la lógica, en la ciencia, en la memoria, como si encontrar la causa fuera a aliviar el peso del vacío. Pero hoy quiero decirles algo con la misma ternura con la que Jesús tomó a aquel niño en el Evangelio: ustedes no tienen la culpa. El dolor que cargan no es un error de sistema. No hubo un paso que omitieron, no hubo una vigilancia que faltó. Algunas penas, como la de Job, simplemente caen sobre nosotros como el viento del desierto, fuera de toda mano humana, fuera de toda previsión. Dios no les acusa. Dios no envía el sufrimiento como un castigo. Dios es, simplemente, el lugar donde el dolor descansa cuando ya no podemos cargarlo más.

Fíjense en el Evangelio. Los discípulos están discutiendo quién es el más importante. Están atrapados en la lógica del mundo: el poder, la jerarquía, el éxito, el ser 'el mayor'. Y Jesús, con un gesto sencillo y eterno, toma a un niño y lo pone a su lado. Él no dice: 'miren a este niño porque es un genio'. Él no dice: 'miren a este niño porque es un gran deportista'. Él dice: 'el que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí'.

Ben era ese niño. No porque fuera pequeño, sino porque su corazón tenía la pureza de quien no busca el poder, sino la entrega. ¿Recuerdan ese deseo de Ben de ofrecer su alcancía para ayudar a su tío William? Él no la rompió, no la vació, no hizo un espectáculo. Él simplemente ofreció. Ese es el corazón de un niño de Dios: la disposición de entregarlo todo, incluso cuando no es necesario, solo por amor. Ese gesto, esa intención pura, es lo que Jesús llama 'el mayor en el Reino'. Ben no necesitaba ser el mayor en la lógica de la tierra; él ya era, en su sencillez y en su bondad, el mayor en el Reino de los Cielos.

Sé que a veces, al despertar, el silencio de la casa se siente como una pregunta sin respuesta. Sé que Ryan, a veces, siente que el equipo está incompleto, que falta el copiloto en la cabina de la vida. Pero Ben está allí, en el lugar donde el tiempo no existe. Él está en el 'Banquet of Heaven', donde la curiosidad de su mente ha encontrado finalmente la respuesta a todos los misterios que le apasionaban. Él no se ha ido a un lugar lejano; él se ha ido al origen de todo amor.

No se culpen por seguir viviendo. A veces, el dolor nos hace sentir que disfrutar de una cena, o reír ante un recuerdo, o planear un viaje, es una traición. No lo es. La vida es el regalo que Ben honró con cada sonrisa, con cada 'Con Chim Airlines' que imaginaba, con cada acto de bondad. Vivir con esperanza, seguir amando, seguir cuidándose unos a otros, es la manera más hermosa de mantener encendida la luz de Ben.

Ustedes han sido padres y un hermano que han amado con una perfección que solo el cielo puede medir. Ese amor es el puente que los une a él. No busquen a Ben en el pasado; búsquenlo en el presente, en la paz que Dios les regala cuando se atreven a soltar la piedra de la culpa. Dios no les pide que sean fuertes todo el tiempo; Él les pide que sean honestos con su dolor. Y en esa honestidad, Él se hace presente.

Al salir de aquí, quiero pedirles algo pequeño. No intenten resolver hoy el misterio de la vida. Solo hagan un gesto de bondad en nombre de Ben. Puede ser algo tan sencillo como una palabra amable para un extraño, o un momento de gratitud profunda por haber tenido a un hijo tan extraordinario. Al hacerlo, verán que el amor no se detiene. El amor fluye, como el agua de aquel pozo que lleva su nombre en Vietnam, dando vida a quienes no conocen. El amor de Ben sigue trabajando, sigue sanando, sigue construyendo.

Que la Virgen María, que estuvo al pie de la cruz y comprendió que el amor es más fuerte que la muerte, los sostenga hoy. Sigan adelante, con la certeza de que Ben los espera, no en el silencio de la ausencia, sino en la plenitud de la presencia de Dios. Él está bien. Él es feliz. Y él, desde el cielo, los sigue llamando a vivir con la misma intensidad y ternura con la que él vivió. No están solos. Nunca lo han estado.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Liturgical Style)” — A song for Ben
Oración de los fieles

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben - te extraño muchísimo. Ayer lloré todo el día, espero que hoy sea mejor. Por favor, guía a nuestra familia a través de este dolor... Hay un chico de 14 años que acaba de dejar la Tierra el 12 de agosto... Su nombre es Phero Aden Vo - búscalo, tal vez puedan ser amigos... Por favor, reza por mí y por mamá para que tengamos buena salud y fortaleza. Te amo y te extraño, Ben” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Trustin te visitó hoy y te dejó unas tarjetas de aviones—las estamos poniendo en tu habitación para ti. Por favor, reza por Trustin y su familia para que se mantengan sanos y fuertes. Sé un ángel de la guarda para Trustin y Ryan mientras van a la escuela, y ayuda a guiar sus pasos en cada año por venir.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, trabajando todo el día hasta la noche, cuando me preparo para ir a dormir y me acuesto un rato, vuelvo a extrañarte, recordando las cosas que hablábamos entre nosotros. Al pensar en ti, me siento muy triste. Ben, por favor vela siempre por papá, mamá y Ryan y reza por ellos; las lágrimas que fluyen hacia adentro son mucho más terribles que las que caen hacia afuera, Ben.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, papá te extraña muchísimo. Mommy también. Han pasado más de dos meses y papá y mamá todavía lloramos todos los días. Ayúdanos a salir adelante, para poder cuidar de tu hermano.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno todo a ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de ti.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version B)” — A song for Ben
Bendición final

Que el Señor los bendiga y los guarde, les muestre su rostro y les conceda su paz. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version A: Thánh Ca)” — A song for Ben
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