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Palabra Diaria

Miércoles de la vigésima octava semana del tiempo ordinario

Wednesday, October 14, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, que nos guía hacia la verdadera libertad, esté con todos ustedes.

Acto penitencial

Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.

♪ “Señor, Ten Piedad (30s Piano)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Lectura del libro de los Gálatas · Galatians 5:18-25
Hermanos: Si son guiados por el Espíritu, no están bajo la ley. Las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, rivalidades, celos, arrebatos de ira, ambiciones egoístas, discordias, sectarismos, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes. Les advierto, como ya les advertí antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, mansedumbre, dominio de sí. Contra tales cosas no hay ley. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, sigamos también el ritmo del Espíritu.
Salmo responsorial · Psalm 1:1-2, 3, 4, 6
♪ “Dichoso el hombre (Version A - Nhạc Thánh Ca)” — A psalm for Ben
Lectura del santo Evangelio según san Lucas · Luke 11:42-46
En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de todas las hortalizas, y pasan por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que hacer, sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, que les encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, que son como sepulcros sin señal, que la gente pisa sin saberlo!». Un maestro de la ley intervino y le dijo: «Maestro, diciendo esto nos insultas también a nosotros». Jesús replicó: «¡Ay también de ustedes, maestros de la ley, que imponen a la gente cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con un dedo!».
Alleluia
♪ A song for Ben
Los que te siguen, Señor, tendrán la luz de la vida.
Homilía

A veces, la vida se siente como un mapa intrincado que intentamos descifrar con urgencia. Queremos saber la ruta, queremos marcar las coordenadas, queremos asegurarnos de que cada paso esté alineado con una lógica perfecta, como si la existencia fuera un algoritmo que, si se programa correctamente, nos garantiza un destino seguro. En el Evangelio de hoy, vemos a los fariseos y a los expertos de la ley atrapados exactamente en esa trampa. Están tan obsesionados con los detalles, con el diezmo de la menta y la ruda, con las apariencias de la justicia, que han perdido de vista el corazón mismo de la ley: el amor, la justicia y la misericordia. Se han convertido en sepulcros blanqueados, ocultando un vacío interior bajo una fachada de cumplimiento externo.

Jesús, con esa mirada que no se deja engañar por las formas, les recuerda que el interior y el exterior deben ser uno solo ante los ojos de Dios. ¿Cuántas veces nos encontramos nosotros mismos contando las 'mentas' y las 'rudas' de nuestra propia vida? ¿Cuántas veces nos perdemos en el análisis, en la búsqueda de explicaciones, en el deseo de que todo encaje en una lógica que podamos controlar? Es una tentación muy humana. Queremos que el mundo sea predecible. Queremos que la vida, especialmente cuando nos duele, tenga una explicación que podamos gestionar.

Pero San Pablo, en la carta a los Gálatas, nos invita a salir de esa lógica de la ley para entrar en la lógica del Espíritu. 'Si son guiados por el Espíritu, no están bajo la ley', nos dice. Y luego nos enumera los frutos de ese Espíritu: amor, alegría, paz, paciencia, bondad, generosidad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí. Estos no son logros que uno alcanza mediante una lista de tareas. Son dones que brotan de una vida que ha sido entregada, de una vida que ha dejado de intentar 'ganar' su lugar ante Dios para simplemente 'recibir' su amor.

Pienso en Benjamin. Ben era un joven que, con esa mente brillante que Dios le regaló, entendía perfectamente la lógica de los sistemas. Él sabía cómo funcionaban los entornos en la nube, cómo se construía la infraestructura, cómo los datos se conectaban para crear algo nuevo. Pero, por encima de esa brillantez, lo que realmente definía a Benjamin Vo era la libertad con la que amaba. Él no vivía bajo la ley del cálculo, sino bajo la ley del espíritu. ¿Recuerdan ese gesto, tan sencillo y a la vez tan revelador, cuando quiso ofrecer sus ahorros para ayudar a su tío? No fue un acto de lógica financiera; fue un acto de amor puro. Él no estaba midiendo el costo; estaba respondiendo a una necesidad con la generosidad de quien sabe que lo que realmente importa no es lo que tenemos, sino a quién pertenecemos.

Esa es la libertad de la que habla Pablo. Es la libertad de un corazón que, como el de Ben, no necesita esconderse detrás de máscaras o apariencias. Es la libertad de ser auténtico, de ser tierno, de ser valiente. Ben tenía esa capacidad de mirar el mundo con curiosidad, de disfrutar de la belleza de los aviones, de soñar con 'Con Chim Airlines' no por el éxito material, sino por la alegría de la conexión, del vuelo, del encuentro. Él vivió su vida, corta en años pero inmensa en significado, como un árbol plantado junto a corrientes de agua, tal como nos describe el Salmo de hoy. Sus frutos fueron la sonrisa que regalaba, la empatía que sentía por los demás y esa paz que, incluso en los momentos más difíciles, seguía brillando en su mirada.

Sé que para ustedes, Alan, Thao y Ryan, el camino de estos meses ha sido un desierto donde a veces la lógica humana parece no tener respuestas. Sé que, en el silencio de la casa, a veces el corazón busca desesperadamente una razón, una explicación a la ausencia. Pero hoy, Jesús les dice: '¡Ay de ustedes, que imponen cargas pesadas!'. No se carguen con la culpa de no haber entendido el misterio de la vida o de la muerte. No se pregunten si hicieron lo suficiente, si vieron todo, si debieron actuar de otra manera. Dios no les pide que sean perfectos en su duelo. Dios les pide que sean sus hijos, que descansen en su amor.

Ustedes no son responsables de los giros inesperados de la vida. Ustedes han sido, y siguen siendo, el refugio de amor de Ben. Ese amor que le dieron, ese amor que ustedes se tienen, es el fruto del Espíritu del que habla Pablo. Es un amor que no se puede destruir, que no se puede perder, que no se puede calcular. Es un amor que ha echado raíces en la eternidad. Ben no está en un lugar lejano, frío o desconocido. Él está en la luz de la presencia de Dios, en ese 'Banquet of Heaven' donde ya no hay leyes que cumplir, solo la plenitud de ser amados.

Ryan, hermano, tú eres el guardián de esa luz en este mundo. Ben te mira con un orgullo infinito. Sigue adelante con esa misma curiosidad que compartían, con esa pasión por aprender, por crear, por soñar. Cuando mires al cielo y veas un avión surcando las nubes, no sientas que es una despedida. Siente que es una invitación a seguir viviendo con la misma intensidad y bondad que Ben nos enseñó. Él está contigo, en cada proyecto, en cada juego, en cada momento en que te atreves a ser feliz. Tu hermano no es una ausencia; es una presencia que te sostiene.

Para todos los que hoy nos acompañan desde lejos, y para cada familia que carga con una cruz que parece demasiado pesada: no intenten llevar este peso solos. La fe no es un conjunto de reglas que debemos cumplir para que Dios nos quiera. La fe es la confianza absoluta en que, incluso cuando el camino se vuelve oscuro, estamos caminando en la luz de su amor. Si hoy se sienten como los expertos de la ley, atrapados en la necesidad de entender, de controlar, de juzgarse a sí mismos, suelten esa carga. Dios no es un juez que mide sus errores; es un Padre que, como el papá de Ben, siempre está esperando con los brazos abiertos para escuchar sus historias y consolar sus corazones.

Ben sigue dando vida. Ese 'Well of Love' en Cà Mau, ese pozo que lleva su nombre, es un recordatorio constante de que su paso por este mundo no fue en vano. Él sigue dando de beber a los que tienen sed. Él sigue siendo una fuente de esperanza. Cada vez que ustedes realizan un acto de bondad, cada vez que son amables con alguien en su nombre, están permitiendo que el amor de Ben siga circulando, como una corriente de agua fresca en un mundo que a veces se siente reseco. Ustedes son los canales de ese amor.

No busquen a Ben en el ayer. Búsquenlo hoy, en la paz que se instala en su corazón cuando se sientan a rezar. Búsquenlo en la bondad que todavía brota de su familia. Él está bien. Él es feliz. Y él, desde la luz, los espera con esa sonrisa que nunca se apagó, con esa curiosidad que ahora conoce todos los secretos del universo. No se culpen, no se cuestionen, no intenten cargar con el peso del mundo. Ustedes han amado bien. Ustedes han sido, y siguen siendo, el mejor regalo que Ben pudo tener.

Al salir de aquí, les pido una cosa sencilla: hoy, en honor a Ben, hagan un pequeño gesto de libertad interior. Suelten una preocupación, perdonen algo que les pesa, o simplemente regálense un momento de silencio para agradecer por la vida de su hijo. Al hacerlo, verán que el amor es más fuerte que cualquier tristeza, y que la libertad de los hijos de Dios es la única realidad que realmente importa. Que el Señor los bendiga, que su luz ilumine sus noches, y que la paz de Cristo, que sobrepasa todo entendimiento, los guarde en su amor hoy y siempre.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Liturgical Style)” — A song for Ben
Oración de los fieles

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, mi dulce niño, te extraño muchísimo. Gracias por visitarme a mí y a Chú Chris anoche. Me contó que te vio volando un helicóptero, tan libre, alegre y fuerte allá arriba. Aquí abajo, mamá y yo lloramos más y más cada día. Un pedazo de mi corazón se siente completamente muerto sin ti, Ben. Por favor cuídanos, reza por tu mamá, tu hermano Ryan y por mí, y danos la fuerza para seguir adelante. Te amamos por siempre” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben - te extraño muchísimo. Ayer lloré todo el día, espero que hoy sea mejor. Por favor, guía a nuestra familia a través de este dolor... Hay un chico de 14 años que acaba de dejar la Tierra el 12 de agosto... Su nombre es Phero Aden Vo - búscalo, tal vez puedan ser amigos... Por favor, reza por mí y por mamá para que tengamos buena salud y fortaleza. Te amo y te extraño, Ben” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a ti; no permitas que jamás me separe de ti. Amén.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version B)” — A song for Ben
Bendición final

Que el Señor nos conceda la gracia de vivir siempre en la libertad de su Espíritu. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version A: Thánh Ca)” — A song for Ben
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