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Palabra Diaria

Memoria de Santa Teresita del Niño Jesús, Virgen y Doctora de la Iglesia

Thursday, October 1, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La paz y la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que nos invita a confiar como niños en el abrazo del Padre, esté con todos ustedes.

Acto Penitencial

Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

♪ “Señor, Ten Piedad (30s Piano)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura · Job 19:21-27
Job dijo: ¡Piedad, tengan piedad de mí, amigos míos, porque la mano de Dios me ha tocado! ¿Por qué me persiguen como Dios y no se sacian de mi carne? ¡Ojalá mis palabras fueran escritas! ¡Ojalá fueran grabadas en un documento, con cincel de hierro y plomo, esculpidas en la roca para siempre! Pero yo sé que mi Vencedor vive, y que al final se alzará sobre el polvo; y después de que me arranquen la piel, yo, desde mi carne, veré a Dios. Yo mismo lo veré, mis ojos lo contemplarán, y no otro; mis entrañas se consumen de anhelo.
Salmo Responsorial · Salmo 27:7-8a, 8b-9abc, 13-14
♪ “Salmo 27: Tu Rostro Busco (Version B)” — A psalm for Ben
Evangelio · Lucas 10:1-12
En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos y los envió de dos en dos delante de él, a todos los pueblos y lugares a donde él pensaba ir. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rueguen, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Pónganse en camino; miren que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saluden a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos su paz; si no, volverá a ustedes. Quédense en la misma casa, coman y beban de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No se muden de casa. En cualquier ciudad en la que entren y los reciban, coman lo que les pongan, curen a los enfermos que haya en ella y díganles: "El Reino de Dios ha llegado a ustedes". Pero en cualquier ciudad en la que entren y no los reciban, salgan a sus plazas y digan: "Hasta el polvo de su ciudad, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos contra ustedes. Sin embargo, sepan que el Reino de Dios ha llegado". Les digo que aquel día será más tolerable para Sodoma que para aquella ciudad».
Alleluia
♪ A song for Ben
Creo que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivos.
Homilía

A veces, la vida se siente como un libro escrito con una pluma de hierro sobre una roca, tal como decía Job. Hay momentos, eventos, fechas que quedan grabadas a fuego en nuestra historia: el nacimiento de un hijo, su primera sonrisa, el día en que su curiosidad infinita comenzó a explorar los mapas del mundo. Benjamin Vo, nuestro querido Ben, era un joven que vivía con esa intensidad, con esa mente brillante que no solo observaba el mundo, sino que quería entender cómo funcionaba, desde la lógica de los sistemas de computación hasta la trayectoria de un vuelo transoceánico. Él era un joven que, como Teresita, a quien recordamos hoy, descubrió que la grandeza no reside en los grandes gestos, sino en la inmensidad de un amor entregado en lo pequeño.

Job, en medio de su desolación, exclama: '¡Oh, si mis palabras fueran escritas! ¡Si fueran grabadas en una roca para siempre!'. Job buscaba un testimonio, una prueba de que su vida, su dolor y su fe no eran en vano. Ustedes, Alan, Thao, Ryan, han sentido ese mismo deseo. Han querido que la vida de Ben, su bondad, su sonrisa, su inteligencia, queden grabadas no solo en la memoria, sino en la realidad misma de este mundo. Y es verdad: su vida no se ha desvanecido. Como esa agua que brota del pozo en Cà Mau, su amor sigue fluyendo, sigue dando vida a quienes más lo necesitan, transformando el desierto en un jardín.

Quiero hablarles hoy de esa 'confianza' de la que hablaba Santa Teresita. Ella nos enseñó que la santidad no es una carrera de méritos, sino un camino de abandono total en los brazos de Dios. Ben, con esa dulzura que lo caracterizaba, tenía esa misma intuición. ¿Recuerdan aquel impulso de su corazón cuando, al enterarse del sufrimiento de su tío William, quiso ofrecer todo lo que tenía, su alcancía entera, para ayudar? No importó que no fuera necesario, que el dinero no fuera el remedio. Lo que importa es el movimiento de su alma: un niño de quince años que, ante el dolor ajeno, no se protege, no se guarda nada, sino que se ofrece por completo. Ese es el corazón de un discípulo. Eso es lo que Jesús buscaba cuando enviaba a los setenta y dos: personas que no llevaran equipaje, que no cargaran con el peso del cálculo, sino que fueran con la paz como único estandarte.

Jesús les dice: 'Vayan; los envío como corderos en medio de lobos'. Es una imagen que nos estremece. El mundo, a veces, parece ser un lugar de lobos, donde el dolor, la enfermedad y la pérdida parecen tener la última palabra. Pero Jesús no los envía a ser lobos. Los envía a ser corderos, a llevar la paz, a curar a los enfermos, a decir: 'El Reino de Dios está cerca'. Ben fue ese cordero. Su vida, aunque breve en el tiempo, fue un mensaje de paz. Su sonrisa, su capacidad de escuchar las historias de su padre como si fueran los relatos más fascinantes del mundo, su amor por Ryan, su hermano, son el testimonio de alguien que ya vivía en el Reino. Él no necesitaba grandes títulos; él tenía el título de hijo amado.

Sé que hay noches, especialmente en estos tres meses, en las que el silencio de la casa se vuelve pesado. Sé que, a veces, la mente se pierde en el laberinto de los 'por qué'. Se preguntan si hubo algo que se pudo hacer, si hubo una señal que se pasó por alto. Quiero decirles algo con toda la verdad del Evangelio: Dios no es un juez que busca culpables. Cuando los discípulos le preguntaron a Jesús por el hombre ciego de nacimiento, quién había pecado, si él o sus padres, Jesús respondió: 'Ni él, ni sus padres'. El sufrimiento no es un castigo, no es el resultado de una omisión humana. A veces, la vida nos golpea con una fuerza que no podemos controlar, y no hay vigilia, ni cuidado, ni amor humano que pueda detener el curso de ciertas tormentas. Ustedes no fallaron. Ustedes fueron el amor de Dios hecho carne para Ben. Ustedes le dieron el mundo, le dieron el hogar, le dieron la seguridad de ser amado incondicionalmente. No se acusen. Dios no los acusa. Dios, al contrario, los abraza en su dolor.

Ben está en la plenitud de esa 'tierra de los vivos' de la que nos habla el Salmo. Él, que amaba la aviación, que soñaba con su 'Con Chim Airlines', ahora ha alcanzado el vuelo más alto. Él no está lejos. Está en el corazón de Dios, donde el tiempo se detiene y el amor se hace eterno. Ryan, hermano, tú eres el guardián de esa luz. Tú, que compartiste con él los juegos, los sueños y la vida, sigue adelante con la alegría que Ben te dejó. Él te acompaña en cada paso, en cada momento en que decides ser valiente, en cada vez que recuerdas sus risas. No estás solo. Tienes un hermano que te cuida desde la luz.

La vida de Ben, como la de Teresita, nos recuerda que Dios se encuentra en lo cotidiano. En el abrazo, en la historia contada, en el deseo de ayudar al prójimo. Ese es el Reino que está cerca. No es un lugar lejano al que iremos algún día; es la presencia de Dios en el amor que ustedes se tienen hoy. Cuando se sientan cansados, cuando el peso parezca insoportable, recuerden que Jesús les pide que se detengan, que descansen, que coman y beban lo que se les ofrece, que reciban la paz. No intenten cargar el mundo ustedes solos. Dios es el dueño de la cosecha, no ustedes. Él es quien sostiene a Ben, y Él es quien los sostiene a ustedes.

Les pido que hoy, al salir de aquí, no busquen respuestas complicadas. Solo hagan un pequeño gesto de amor en nombre de Ben. Puede ser una palabra de consuelo para alguien que se siente solo, una oración por una familia que atraviesa un momento difícil, o simplemente un momento de gratitud por haber tenido el regalo de su vida. Al hacerlo, verán que la luz de Ben no se apaga; al contrario, se multiplica. Su amor sigue trabajando en el mundo, sigue dando frutos, sigue sanando corazones.

La Virgen María, que estuvo al pie de la cruz y vio a su Hijo entregarse por amor, sabe lo que es el dolor de una madre y de un padre. Ella los sostiene. Ella los acompaña. No tengan miedo de llorar, no tengan miedo de extrañar. Pero, sobre todo, no tengan miedo de esperar. Porque llegará el día en que, como dice Job, 'con mis propios ojos veré a Dios'. Y en ese encuentro, verán también a Ben, esperándolos con esa sonrisa que nunca se borró, con esa curiosidad que ahora conoce todos los secretos del cielo. Mientras tanto, sigan viviendo con esperanza. Sigan siendo la familia que Ben amó. Él está con ustedes, en cada aliento, en cada latido, en la paz que Dios les regala hoy. Que la bendición de Dios, que es más fuerte que cualquier ausencia, los acompañe siempre.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Liturgical Style)” — A song for Ben
Peticiones

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben - te extraño muchísimo. Ayer lloré todo el día, espero que hoy sea mejor. Por favor, guía a nuestra familia a través de este dolor... Hay un chico de 14 años que acaba de dejar la Tierra el 12 de agosto... Su nombre es Phero Aden Vo - búscalo, tal vez puedan ser amigos... Por favor, reza por mí y por mamá para que tengamos buena salud y fortaleza. Te amo y te extraño, Ben” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Trustin te visitó hoy y te dejó unas tarjetas de aviones—las estamos poniendo en tu habitación para ti. Por favor, reza por Trustin y su familia para que se mantengan sanos y fuertes. Sé un ángel de la guarda para Trustin y Ryan mientras van a la escuela, y ayuda a guiar sus pasos en cada año por venir.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, trabajando todo el día hasta la noche, cuando me preparo para ir a dormir y me acuesto un rato, vuelvo a extrañarte, recordando las cosas que hablábamos entre nosotros. Al pensar en ti, me siento muy triste. Ben, por favor vela siempre por papá, mamá y Ryan y reza por ellos; las lágrimas que fluyen hacia adentro son mucho más terribles que las que caen hacia afuera, Ben.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno todo a ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de ti. Amén.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version B)” — A song for Ben
Bendición Final

Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, los acompañe y les conceda su paz. Pueden ir en paz.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version A: Thánh Ca)” — A song for Ben
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