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Palabra Diaria

Vigésimo Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario

Sunday, October 4, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz y la gracia de Dios nuestro Padre estén con todos ustedes.

Acto Penitencial

Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.

♪ “Cristo, Ten Piedad (30s Organ)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura · Isaías 5, 1-7
Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña. Mi amigo tenía una viña en una ladera fértil. La cavó, la limpió de piedras y plantó en ella cepas escogidas; edificó en medio una torre y excavó un lagar. Esperaba que diera uvas, pero dio uvas silvestres. Ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzguen entre mí y mi viña. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo hubiera hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio uvas silvestres? Pues bien, les diré lo que voy a hacer con mi viña: le quitaré la cerca para que sea pastoreada, derribaré su tapia para que sea pisoteada. La dejaré arrasada: no será podada ni cultivada, crecerán en ella zarzas y espinos; prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella. La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su planta preferida. Él esperaba de ellos justicia y ahí tienen derramamiento de sangre; esperaba rectitud y ahí tienen lamentos.
Salmo Responsorial · Salmo 79
♪ “The vineyard of the Lord” — Br Michael Herry fms — Marist Music
Segunda Lectura · Filipenses 4, 6-9
Hermanos: No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, presenten sus peticiones a Dios mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias. Que la paz de Dios, que supera toda inteligencia, custodie sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, ténganlo en cuenta. Lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, pónganlo en práctica, y el Dios de la paz estará con ustedes.
Evangelio · Mateo 21, 33-43
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: Escuchen otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar en ella y construyó una torre. Luego la arrendó a unos viñadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados a los viñadores para cobrar su parte de los frutos. Pero los viñadores, agarrando a los criados, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más numerosos que los primeros, y los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero los viñadores, al ver al hijo, se dijeron: 'Este es el heredero; vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Lo agarraron, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos viñadores? Le contestaron: Dará muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros viñadores que le entreguen los frutos a su tiempo. Jesús les dijo: ¿Nunca han leído en las Escrituras: 'La piedra que los constructores desecharon, se ha convertido en la piedra angular; esto ha sido obra del Señor y es maravilloso a nuestros ojos'? Por eso les digo: se les quitará a ustedes el reino de Dios y se le entregará a un pueblo que produzca sus frutos.
Alleluia
♪ A song for Ben
La viña del Señor es la casa de Israel.
Homilía

A veces, el amor se parece a una cerca construida con cuidado. Cuando miramos la parábola que Jesús nos narra hoy, vemos a un propietario que no solo planta una viña; él se toma el tiempo de cavar, de limpiar las piedras, de construir una torre de vigilancia y de levantar un muro. Es una imagen de una ternura exquisita. Es el trabajo de alguien que no solo quiere una cosecha, sino que quiere proteger lo que ha plantado. Es el trabajo de un padre que prepara el camino para sus hijos, que remueve los obstáculos del suelo para que ellos puedan crecer, que construye una torre para vigilar su seguridad.

¿Cuántas veces hemos hecho eso nosotros? ¿Cuántas veces, Alan y Thao, han pasado noches en vela, trabajando, planificando, construyendo esa 'cerca' de amor y seguridad alrededor de Ben y Ryan? Ustedes, como el propietario de la parábola, han dedicado su vida a preparar un terreno fértil. Han querido que el suelo donde sus hijos echaran raíces fuera rico, libre de piedras, lleno de las mejores esperanzas. Y esa es la verdad más profunda de la paternidad: el deseo de entregar todo para que el fruto sea bueno, para que el hijo florezca bajo el sol de la gracia.

Pero el Evangelio nos lleva a un lugar difícil. Nos dice que, a pesar de todo el cuidado, de toda la cerca, de toda la torre, la viña no siempre da el fruto que esperamos. Y aquí, en la honestidad de este momento, debemos nombrar el dolor. A veces, la viña sufre. A veces, la cerca se rompe sin que nosotros hayamos dejado de cuidar. A veces, la vida nos presenta un invierno que no pedimos, un viento que no podemos detener, un vacío que se abre en medio de nuestra casa. Sé que, en estos tres meses desde que Ben partió, el silencio se siente como un campo abandonado. Sé que, al buscar la lógica de por qué este fruto fue llamado tan pronto, la mente se pierde. Se preguntan si hubo algo que no hicieron, si la cerca no fue lo suficientemente alta, si hubo una señal que se pasó por alto. Quiero decirles hoy, con la autoridad de la Palabra de Dios: suelten esa piedra de la culpa. No les pertenece. Dios no castiga, y Dios no los acusa. Ben no se fue porque ustedes fallaron. Él se fue porque Dios, el dueño de la viña, lo llamó a un jardín donde no hay más espinas, ni más enfermedades, ni más despedidas. Ustedes fueron, son y serán siempre el amor de Dios hecho carne para él.

Recuerdo una imagen de Ben, en un verano brillante, junto a Ryan, con los brazos estirados hacia el cielo azul, como si quisieran alcanzar la misma inmensidad que tanto le fascinaba. Ben era un chico que amaba los aviones, que soñaba con su 'Con Chim Airlines'. Él entendía, con esa mente brillante y curiosa, que para volar se necesita una estructura, pero también se necesita soltar la tierra. Él era un niño que, ante el dolor de su tío, sin que nadie se lo pidiera, quiso ofrecer todo lo que tenía en su alcancía. No importaba el dinero. Lo que importaba era la generosidad de un corazón que no conocía el cálculo. Ese es el fruto que Dios buscaba en la viña de su vida: un amor que se entrega, un amor que no se guarda nada.

Jesús nos habla hoy de la piedra que los constructores rechazaron, la cual se convirtió en la piedra angular. A veces, el dolor es esa piedra que nos parece inútil, que nos parece un error de construcción. Nos preguntamos cómo algo tan duro, tan pesado, puede ser el cimiento de algo bueno. Pero es ahí, en la herida, donde Dios construye su Reino. Es ahí, en la pérdida de Ben, donde el amor de Dios se hace más presente, no como una explicación, sino como una compañía. Él no está lejos. Él está en la comunión de los santos, en ese 'Banquet of Heaven' donde ahora Ben descansa, donde su curiosidad infinita finalmente ha encontrado la respuesta a todos los misterios del universo.

Ryan, hermano, tú eres el guardián de esa luz aquí en la tierra. Sé que a veces sientes que falta el copiloto en la cabina de tu vida. Pero Ben no se ha ido de tu historia. Él es parte de tu fuerza. Cada vez que eres valiente, cada vez que compartes esa sonrisa que heredaste de tu familia, estás manteniendo viva la esencia de tu hermano. No tengas miedo de ser feliz. La felicidad no es una traición a su memoria; es el fruto más hermoso que Ben puede ver desde la luz. Él te acompaña, te cuida, te espera. Y tú, Alan y Thao, no carguen con el peso de la pregunta '¿por qué?'. La viña es del Señor. Él conoce cada piedra, cada espina, cada lágrima. Él las recoge todas, como perlas, y las guarda en su corazón. Ustedes no fallaron. Ustedes amaron, y ese amor es eterno.

Les pido hoy que, al salir de aquí, no busquen resolver el misterio de la vida. Solo les pido un pequeño gesto: busquen una forma de ser 'niños' ante Dios. Quizás sea simplemente decir: 'Señor, no entiendo, pero confío en ti'. O quizás sea hacer un pequeño favor a alguien, sin esperar nada a cambio, solo por amor, como Ben lo hacía. Al hacerlo, verán que el amor es más fuerte que la muerte, que el cielo no es un lugar lejano, sino una realidad que se hace presente en cada acto de caridad. La Virgen María, que estuvo al pie de la cruz y vio a su Hijo entregarse por nosotros, sabe mejor que nadie lo que es el dolor de una madre y de un padre. Ella los sostiene. Ella los cubre con su manto. No tengan miedo de llorar, pero tampoco tengan miedo de esperar. Porque llegará el día en que, bajo el cielo abierto, se volverán a encontrar para siempre. Y en ese encuentro, no habrá más preguntas, solo la plenitud de un abrazo que durará toda la eternidad. Mientras tanto, sigan adelante. Sigan siendo la familia que Ben amó. Él está bien. Él es feliz. Y él, desde la luz, los espera con esa sonrisa que nunca se apagó, con esa curiosidad que ahora conoce todos los secretos del cielo. Que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, los guarde en su amor hoy y siempre.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Nhạc Thánh Ca Style)” — A song for Ben
Oraciones de los Fieles

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Ben, en sueños anh Huy te vio venir a visitarlo, entregándole una oración para que los dos nos volvamos a encontrar. Que el Señor escuche tus ruegos y te conceda la paz eterna a Su lado. Si es posible, vuelve a visitar a anh Huy en sus próximos sueños, aunque solo sea con un saludo o una sonrisa tan entrañable como siempre.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hoy se cumplen 100 días sin ti. Te extraño muchísimo, Ben. ¡Siéntete libre de visitarnos en cualquier momento! ¡Nos vemos por ahí, amigo! ¡Te quiero!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, hoy M fue a tramitar unos documentos en Cam Ranh y pasó por Cam Ranh Airport. De repente, los recuerdos de nuestras charlas sobre aviones volvieron a inundarme; recuerdo muchos momentos contigo (M los guardará en secreto jajaja). Pequeño travieso, de repente pensar en ti me pone terriblemente triste. Ve a los lugares a los que quieras ir, Ben, y no olvides recordar siempre a nuestra familia; te quiero mucho, hermanito. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Si tan solo... !!!!!!!!!”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“¿Qué pasó, hijo mío? Hace 3 meses que nos dejaste. Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo. Mamá llora todos los días ahora... ¿Qué vamos a hacer ahora, Ben? Por favor, reza por nosotros.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Rafael Rizzo y su hermano pequeño Ben de verdad necesitan tu ayuda en este momento. Por favor, bendícelos con buena salud y dales la fuerza para superar esto juntos. Por favor, cuida también de la salud de Brandon y Flor. Te extraño muchísimo. Sé que estás allá arriba en el cielo cuidando de todos nosotros. Cuando puedas, pásate a visitar, ¿sí? ¡Te amo y te extraño muchísimo!” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben - te extraño muchísimo. Ayer lloré todo el día, espero que hoy sea mejor. Por favor, guía a nuestra familia a través de este dolor... Hay un chico de 14 años que acaba de dejar la Tierra el 12 de agosto... Su nombre es Phero Aden Vo - búscalo, tal vez puedan ser amigos... Por favor, reza por mí y por mamá para que tengamos buena salud y fortaleza. Te amo y te extraño, Ben” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, Trustin te visitó hoy y te dejó unas tarjetas de aviones—las estamos poniendo en tu habitación para ti. Por favor, reza por Trustin y su familia para que se mantengan sanos y fuertes. Sé un ángel de la guarda para Trustin y Ryan mientras van a la escuela, y ayuda a guiar sus pasos en cada año por venir.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, trabajando todo el día hasta la noche, cuando me preparo para ir a dormir y me acuesto un rato, vuelvo a extrañarte, recordando las cosas que hablábamos entre nosotros. Al pensar en ti, me siento muy triste. Ben, por favor vela siempre por papá, mamá y Ryan y reza por ellos; las lágrimas que fluyen hacia adentro son mucho más terribles que las que caen hacia afuera, Ben.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de ti.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version A)” — A song for Ben
Bendición Final

Que el Señor los bendiga, los proteja de todo mal y los lleve a la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version B: Majestic Liturgical)” — A song for Ben
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