Palabra Diaria

Memoria de San Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia

Thursday, September 3, 2026 · in memory of Ben
Una devoción que sigue la Misa — no la sustituye.
Apertura

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, que nos invita a navegar hacia aguas más profundas, esté con todos ustedes.

Acto Penitencial

Señor, que buscas a los humildes y te revelas a los sencillos: Señor, ten piedad. Cristo, que nos llamas a dejar nuestras redes para seguirte en la verdad: Cristo, ten piedad. Señor, que haces que la sabiduría del mundo sea necedad ante tu gloria: Señor, ten piedad.

♪ “Señor, Ten Piedad (30s Piano)” — A song for Ben
Liturgia de la Palabra
Lectura I · 1 Corintios 3, 18-23
Hermanos: Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes se cree sabio según los criterios de este mundo, que se haga necio para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, pues está escrito: Dios atrapa a los sabios en su propia astucia. Y también: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y sabe que son vanos. Así pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es de ustedes: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente y el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.
Salmo Responsorial · Salmo 24, 1-2. 3-4. 5-6
♪ “Let the Lord enter” — Br Michael Herry fms — Marist Music
Evangelio · Lucas 5, 1-11
En aquel tiempo, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, y él estaba junto al lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban a la orilla del lago; los pescadores habían bajado de ellas y lavaban las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: 'Rema mar adentro y echen sus redes para pescar'. Simón respondió: 'Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada, pero, en tu palabra, echaré las redes'. Así lo hicieron y pescaron tal cantidad de peces que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron las dos barcas, de modo que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro cayó a los pies de Jesús diciendo: 'Apártate de mí, Señor, que soy un pecador'. Pues el asombro se había apoderado de él y de todos sus compañeros por la pesca que habían hecho; lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, socios de Simón. Jesús dijo a Simón: 'No temas; desde ahora serás pescador de hombres'. Ellos llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Alleluia
♪ A song for Ben
Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
Homilía

Imaginen por un momento la orilla del lago de Genesaret. No es un lugar de silencio absoluto; hay ruido de redes arrastradas sobre la arena, el chapoteo del agua contra la madera de las barcas, el cansancio de hombres que han trabajado toda la noche y no han sacado nada. Es el sonido de la frustración humana, del esfuerzo que parece no dar fruto. Simón Pedro está ahí, lavando sus redes, quizás con los hombros caídos, sintiendo el peso de una noche perdida. Y entonces, Jesús se acerca. No le pide un milagro de inmediato; le pide algo mucho más humilde: le pide su barca.

Esa barca, la de Simón, se convierte en el púlpito de Jesús. Jesús enseña desde ella. Y luego, tras terminar, lanza el desafío que cambió todo: 'Rema mar adentro y echa tus redes'.

Quiero que nos detengamos en ese momento. Porque a veces, la vida se siente exactamente así: como una noche de pesca en la que, a pesar de todo nuestro esfuerzo, de toda nuestra inteligencia, de toda nuestra planificación, volvemos a la orilla con las manos vacías. Y el dolor, el dolor real, el que ustedes cargan cada día desde aquel trece de junio, es precisamente esa red vacía que nos duele mirar.

Sé que para Alan y Thao, y para ti, Ryan, la vida ha cambiado su ritmo. El silencio en casa a veces se siente como ese mar oscuro y profundo al que Jesús nos pide que nos adentremos. Pero miren la respuesta de Pedro: 'Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada, pero, en tu palabra, echaré las redes'.

Pedro no pesca por su propia sabiduría. Él era el experto pescador, él sabía que no había peces en ese momento. Pero él confía en la palabra de Jesús por encima de su propia experiencia, por encima de su propio cansancio.

Benjamin Vo, nuestro querido Ben, tenía una mente brillante. Era un niño que podía descifrar la lógica de los sistemas complejos, que entendía el mundo de la tecnología con una claridad que a muchos nos asombra. Él era un 'pescador' de ideas, de soluciones, de futuro. ¿Recuerdan cómo le gustaba codearse con la lógica, cómo disfrutaba de sus proyectos en GitHub, cómo soñaba con esa 'Con Chim Airlines'? Había en él una curiosidad que no se detenía en la superficie; él siempre buscaba la estructura, el 'porqué' de las cosas.

Pero, como nos dice San Pablo en la primera lectura, 'la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios'. No es que la inteligencia de Ben fuera mala —era un don precioso—, es que la verdadera sabiduría, la que Ben abrazó con su corazón gentil, es la de saber que todo, absolutamente todo, pertenece a Cristo. 'Todo es de ustedes', dice Pablo, 'pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios'.

Ben entendió esto con una madurez que nos desarma. ¿Recuerdan aquel momento en que, con total sencillez, ofreció su alcancía para ayudar a su tío William? Él no la rompió, no hizo un acto de ostentación. Solo ofreció. Ese es el corazón de un niño que sabe que su tesoro no está en lo que acumula, sino en lo que entrega por amor. Ese es el corazón que ya no pertenece a este mundo, sino que descansa en el 'Banquet of Heaven', como él lo llamaba junto a San Carlo Acutis.

Sé que hoy, al mirar la barca de su vida, la sienten vacía. Sé que se preguntan si hicieron suficiente, si pudieron haber hecho algo distinto. Por favor, escuchen esto con el corazón abierto: Dios no les pide cuentas de lo que no pudieron controlar. La enfermedad no es un castigo, no es una falta de cuidado, no es una omisión de los padres. Es un misterio que nos sobrepasa, una tormenta que nadie pudo prever. Ustedes no fallaron. Ustedes amaron, y ese amor fue el refugio de Ben en cada paso de su vida, desde los viajes por Europa hasta los momentos más sencillos de spotting en los aeropuertos. Ustedes fueron su puerto seguro. No se acusen de lo que solo Dios comprende.

El Evangelio nos cuenta que, cuando Pedro vio la pesca milagrosa, cayó de rodillas ante Jesús y dijo: 'Apártate de mí, Señor, que soy un pecador'. Es la reacción natural ante la santidad. Pero Jesús no se aparta. Jesús le dice: 'No temas'.

'No temas'. Esa es la palabra que hoy resuena para ustedes en medio del duelo. No teman al vacío, no teman a las noches que parecen no tener fin. Jesús está en la barca con ustedes. Él sabe que el peso es inmenso. Él no les pide que no lloren; les pide que no dejen de remar. Y remar, para ustedes hoy, es simplemente seguir viviendo, seguir amando, seguir siendo la familia unida que Ben tanto adoraba.

Ryan, tu hermano mayor te mira desde la luz de Dios. Él está en la presencia de Aquel que conoce todos los secretos de la creación, más allá de cualquier código o sistema que Ben haya estudiado. Él quiere que seas feliz, que rías, que sigas explorando el mundo con esa misma pasión que compartían. Cuando mires al cielo y veas un avión, cuando te sientes en un banco de iglesia y sientas ese silencio que compartían con él, recuerda que no estás solo. Ben es tu intercesor, tu compañero de equipo en el cielo.

¿Qué podemos llevar hoy a casa? Les propongo algo muy pequeño, algo que Ben entendería perfectamente. Hoy, busquen un momento de silencio, lejos de las pantallas, lejos del ruido. Imaginen que están en esa barca con Jesús. No le pidan explicaciones, porque la sabiduría de Dios es un misterio que se revela en el amor, no en la lógica. Simplemente, entreguen su cansancio. Digan: 'Señor, estoy cansado, mi red está vacía, pero en tu palabra, sigo adelante'.

Y luego, hagan un gesto de bondad, pequeño, invisible, como aquel ofrecimiento de la alcancía de Ben. Ayuden a alguien que lo necesite, den un vaso de agua, una palabra de aliento a quien está solo. Que la vida de Ben siga dando frutos a través de sus manos.

La tierra y todo lo que la llena es del Señor. Y Ben, nuestro querido Benjamin Đại Dương, es ahora parte de esa plenitud. Él ya no necesita redes, porque ya ha llegado a la orilla eterna donde el Maestro lo esperaba con los brazos abiertos. Que su sonrisa, esa que recordamos con tanto cariño, sea la luz que los guíe en los días de sombra, hasta que el encuentro sea definitivo y la alegría, por fin, sea completa.

Meditación
♪ “Un Solo Latido (Liturgical Style)” — A song for Ben
Peticiones

For the intentions entrusted to Ben on our prayer wall:

“Ben, trabajando todo el día hasta la noche, cuando me preparo para ir a dormir y me acuesto un rato, vuelvo a extrañarte, recordando las cosas que hablábamos entre nosotros. Al pensar en ti, me siento muy triste. Ben, por favor vela siempre por papá, mamá y Ryan y reza por ellos; las lágrimas que fluyen hacia adentro son mucho más terribles que las que caen hacia afuera, Ben.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Ben, papá te extraña muchísimo. Mommy también. Han pasado más de dos meses y papá y mamá todavía lloramos todos los días. Ayúdanos a salir adelante, para poder cuidar de tu hermano.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, si es posible, deja que Minh se encuentre contigo en sus sueños, aunque sea solo con un saludo o una sonrisa, como solías posar para las fotos. Te extraño y te quiero muchísimo.”
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Hola Ben, necesitamos un milagro aquí. Te extrañamos muchísimo y no estamos durmiendo mucho. Ryan desearía que estuvieras aquí, especialmente este próximo sábado para jugar la nueva versión de Project Flight con él.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Querido Ben, nuestro tío Thanh ha fallecido. Por favor, cuida de él y ruega para que su alma encuentre la paz. Su nombre de santo es Phêrô. Señor, gracias por enviar a Chu Thanh a mi vida. Siempre agradeceré el tiempo que pasó dándome clases de matemáticas en la escuela secundaria.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“No puedo dejar de pensar en ti, Ben... desearía poder retroceder en el tiempo e intentar cambiar las cosas... tal vez pasar más tiempo contigo y menos trabajando tanto. Por favor, ruega por mí y por mamá.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Te extraño, Ben - no he podido dormir mucho estos días. Por favor, pasa a saludar cuando puedas. Te quiero.” — Dad
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.
“Por favor, reza por William. Por favor, ayuda a su mamá a sobrellevar el dolor de extrañarlo tanto.” — Dianna Maria
… lo confiamos a Ben, para que lo lleve al Señor.
℟ Ben, ruega por nosotros.

🕯 Enciende tu propia oración en el muro de oración →

Padre Nuestro

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte en mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de ti. Amén.
Canto de Comunión
♪ “Sacrificio de Amor (Version B)” — A song for Ben
Bendición Final

Que el Señor los bendiga, los guarde en su paz y les conceda la fortaleza de seguir remando mar adentro con esperanza. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

✝ Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Canto de Despedida
♪ “Tú Vas Conmigo (Version A: Thánh Ca)” — A song for Ben
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