Santa Elena fue la madre del emperador Constantino, quien concedió la libertad al cristianismo en el Imperio Romano. Convertida a la fe cristiana ya en su madurez, empleó su posición y sus recursos en el cuidado de los pobres y en la construcción de iglesias, entre ellas en Tierra Santa. La tradición la venera como quien buscó y honró los lugares de la Pasión del Señor, y en especial la Santa Cruz.
Su vida recuerda que nunca es tarde para volverse a Dios y que la fe verdadera se traduce en obras concretas de caridad. Elena tuvo poder e influencia, pero los puso al servicio de los pobres y de la memoria de Cristo. A quien hoy siente que ya pasó su tiempo, ella le muestra que Dios sabe hacer fecundos los años que quedan.
Santa Elena, que buscaste con amor la Cruz de Cristo, alcánzanos la gracia de reconocerla en nuestra vida y abrazarla con fe. Intercede por nosotros para que sirvamos a los pobres con corazón generoso. Amén.Enter today’s Mass → All saints →