Jacinto fue un fraile dominico polaco del siglo XIII, que recibió el hábito de manos de santo Domingo de Guzmán en Roma. De regreso a su tierra, predicó y fundó conventos de la Orden de Predicadores en Polonia y en regiones vecinas del norte y el este de Europa. Su vida entera se gastó en caminos, en la predicación y en la oración.
Su ejemplo nos recuerda que el Evangelio se lleva con los pies y con la palabra, sin esperar comodidad ni reconocimiento. En una época que premia lo inmediato, Jacinto enseña la fecundidad de la constancia: sembrar durante años sin ver siempre la cosecha. Nos anima también a no dar por perdido ningún lugar ni ninguna persona.
San Jacinto, que recorriste tantos caminos por amor a Cristo, alcánzanos valentía para anunciarlo con la vida y perseverancia cuando el fruto tarda. Ruega por nosotros. Amén.Enter today’s Mass → All saints →