Fue Obispo de Roma y Papa entre los años 615 y 618, gobernando la Iglesia en un periodo difícil marcado por plagas y terremotos. Destacó por su amor pastoral y su entrega generosa al socorrer personalmente a los enfermos y a los necesitados de su época.
Su testimonio nos enseña a no dar la espalda a quienes sufren en momentos de crisis y a vivir la caridad de manera concreta. En el día a día, su ejemplo nos anima a ser instrumentos de consuelo y esperanza para los demás.
Dios Todopoderoso, que concediste a San Adeodato I un corazón lleno de caridad para con los afligidos, concédenos por su intercesión ser fieles servidores de tu amor en medio de las dificultades. Amén.Enter today’s Mass → All saints →