San Evaristo fue el quinto obispo de Roma y sucesor de san Clemente al frente de la Iglesia primitiva, entre finales del siglo I y principios del siglo II. La tradición cristiana le atribuye la organización de los primeros títulos o parroquias en Roma para una mejor atención pastoral de los fieles. Aunque se conocen pocos detalles biográficos precisos, la Iglesia siempre ha venerado su entrega fiel durante los primeros tiempos de persecución.
Su vida nos enseña el valor del servicio paciente y discreto, que construye y sostiene la comunidad sin buscar honores humanos. En medio de la incertidumbre o las dificultades, su ejemplo nos anima a ser constantes en el cuidado de los demás y firmes en la fe.
San Evaristo, ruega por nosotros para que sepamos edificar la Iglesia con fidelidad y humildad, sirviendo a nuestros hermanos con un corazón generoso y perseverante. Amén.Enter today’s Mass → All saints →