Esta festividad conmora el hallazgo de la Cruz de Cristo por Santa Elena y la dedicación de las basílicas construidas en el Santo Sepulcro en Jerusalén. Recuerda el acto supremo del amor de Dios, que transformó un instrumento de ejecución en símbolo de salvación y vida eterna.
Nos enseña a contemplar el sufrimiento no como una derrota, sino como un camino de transformación y redención. En los momentos de dificultad, la Cruz nos recuerda que no estamos solos y que el amor de Dios siempre tiene la última palabra.
Señor Jesús, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo, concédenos la gracia de abrazar nuestras cruces cotidianas con fe, amor y esperanza. Amén.Enter today’s Mass → All saints →