Esta festividad honra el dulce nombre de la Madre de Dios y recuerda la constante protección de la Virgen sobre la Iglesia. Fue inscrita en el calendario universal por el papa Inocencio XI en el siglo XVII, en acción de gracias por la liberación de Viena. El nombre de María ha sido venerado desde los primeros siglos como signo de esperanza, consuelo y refugio para los creyentes.
Invocar el nombre de María nos invita a recordar que contamos con una Madre celestial en nuestros momentos de dificultad. Su ejemplo nos anima a recurrir a la oración confiada y a buscar siempre la paz que proviene de su Hijo, Jesucristo.
Santa María, al pronunciar con amor tu santo nombre, te pedimos que nos cuides bajo tu manto y nos guíes siempre hacia el camino del Señor. Amén.Enter today’s Mass → All saints →