Esta basílica romana fue erigida en el siglo V, poco después del Concilio de Éfeso en el que se declaró solemnemente a María como Madre de Dios. Es el templo más antiguo de Occidente dedicado a la Santísima Virgen. La tradición la vincula con el milagro de una milagrosa nevada en pleno verano sobre la colina del Esquilino.
Esta conmemoración nos recuerda que siempre podemos encontrar refugio y consuelo maternal en la Virgen María. Nos invita a honrar a la Madre de Dios y a valorar los espacios de oración que nos unen como comunidad de fe.
Santa María, Madre de Dios, escucha nuestras oraciones y guía nuestros pasos hacia tu Hijo Jesús con tu amor protector.Enter today’s Mass → All saints →