San Apolinar es venerado como el primer obispo de Rávena, en Italia, y como mártir de los primeros siglos de la Iglesia. La tradición antigua lo recuerda como un pastor que anunció el Evangelio con constancia y sufrió persecución por su fe. Su memoria fue honrada desde muy temprano, y la basílica de San Apolinar in Classe da testimonio de la devoción que le tuvo su pueblo.
Su ejemplo nos habla de la fidelidad silenciosa: sembrar el bien y permanecer firmes aunque el fruto no se vea de inmediato. En tiempos de dificultad, nos recuerda que la perseverancia humilde en la fe vale más que el éxito visible. Quien cuida de otros —en la familia, el trabajo o la comunidad— puede mirarlo como un pastor que no abandonó su rebaño.
San Apolinar, pastor fiel y mártir, intercede por nosotros para que permanezcamos firmes en la fe y sirvamos a los demás con humildad y constancia. Amén.Enter today’s Mass → All saints →